sábado, 13 de agosto de 2011

Arte en familia

Se ha convertido en un clásico. Cada verano y en familia, nos da por pintar al aire libre piedras. A todos nos gusta hacerlo: nos relaja, nos divierte... El primer paso, el de la búsqueda de las piedras, es tan fantástico o más que el de luego pintarlas. No nos vale cualquier piedra. Tiene que ser lisa y además  buscamos  piedras con formas que nos sugieran qué podermos pintar sobre ellas... Así que el arte comienza ya al elegir las piedras (el lienzo). Algunas de ellas las acabamos regalando y otras se quedan en el coche (la idea es subirlas a casa para aplicarles barniz, pero se nos olvida siempre hacerlo) para más adelante recordarnos el verano...

3 comentarios:

  1. Un truco: si echas a la témpera un chorrito de alkil o cola blanca de uso escolar y remueves te quedarán igual de brillantes con una sola capa y es mucho menos tóxico que con el barniz. Un beso.

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  2. Qué buena actividad, y al aire libre mejor. No importa que se queden en el coche, siempre habrá más veranos para volver a hacerlo.
    Me gusta tu blog. Te sigo!

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  3. Gracias Carmen por el consejo, veo que me vas a enseñar muchas cosas. No te conocía Adriana, así que a partir de ahora yo también te seguiré. Un abrazo para las dos: Noe.

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